LA CANCIÓN DEL MAÑANA

A las puertas del milenio la promesa de un mañana
Nos plantea la ilusión de lograr nuestra esperanza
Plantemos el corazón, los anhelos y las ganas
Y transitemos muy juntos, el corazón tendrá alas

Es un sueño que tenemos al umbral de éste milenio
Es la aurora de la nueva era que alumbra éste sueño
Hoy, mientras miles de almas se juegan, ponen su empeño
La dura realidad nos dice que parece lejos

¿Cómo hablar del tiempo nuevo, de la luz que ya se acerca
Mientras en algún lugar del mundo los hombres siguen en guerra,
Cuando el hambre hace estragos y la miseria no es nueva?
¡Habrá que sembrar la vida, porque el mañana está cerca!

Mañana…¿qué nos traerá el mañana?
¿Nos traerá la esperanza de este cambio que anhelamos?
¿O traerá más de lo mismo, eso que ya no aguantamos?
Unidos o vencidos, el mañana lo dirá

Mañana…mañana…mañana traerá…
Mañana…mañana… ¡Ay, ese nombre,
Qué nombre tan fugaz!

¡Cuántas vidas brotan como fiel capullo,
Llegan a este mundo y del mundo se van
Impregnadas del aroma sutil de la miseria
De un mundo indiferente que no las sabe amar!

¡Cuantos niños mueren sin que a nadie le importe!
Pequeños que no saben lo que es el capital
Si es rentable que vivan o es rentable que mueran
¡Es tanta la pobreza y causa tanto mal!

Mañana…mañana…mañana traerá…
Mañana…mañana… ¡Ay, ese nombre,
Qué nombre tan fugaz!

Un niño tan pequeño que busca en el olvido
Crecer, y ser un ángel juguetón y bandido
Sobre la pena honda del amor malherido
Y el ingrato aislamiento, que trae dolor consigo

Así desperdiciamos el potencial humano
Tantos talentos pobres, sin su culpa, frustrados
Los hombres hoy adoran a un dios equivocado
Que se llama dinero, y los tiene dominados

Las calles están llenas de almas que suplican
Que miremos sus caras, que desviemos la vista
De la bolsa de valores que decide las vidas
¿Qué vale más? ¿El hombre o lo que éste cotiza?

Mañana…mañana…mañana traerá…
Mañana…mañana… ¡Ay, ese nombre,
Qué nombre tan fugaz!

¡Pongamos el dinero al servicio de los niños
Que sufren sin que nadie les brinde su cariño!
¡No puede ser que mande el dios que hoy tenemos,
No podemos seguir adorando al dinero!

Tenemos todavía un mañana por delante,
Pero el tiempo es un potro, un eterno caminante
Es hora de sembrar lo bueno en nuestra Tierra
Para que éste sea el milenio de cosecha

Sembremos la esperanza que cosechen los hijos
Cuando mañana sea presente, simplemente
Pongamos cada cosa en su lugar, a fin de cuentas
¡Amamos a la vida, es ésta nuestra siembra!

Mañana…mañana…mañana traerá…
Mañana…mañana… ¡Ay, ese nombre,
Qué nombre tan fugaz!

Vivir en plenitud, la luz en las conciencias
Que el existir no es vulgar supervivencia,
Dios puso las semillas de una virtud más plena:
Buscar y conseguir la humana trascendencia

¡Sueño un mundo feliz, sin diferenciaciones,
Libres y dignos todos, hermanos, sin naciones!
¡Sin esclavos y amos, sin más persecuciones!
El reino del amor traerá paz a los hombres

Si este es al fin de cuentas un paso necesario
E cruzar el umbral al milenio que nos llama
La paz universal que haga a la Tierra hermana
¡Icemos las banderas de amor y de esperanza!

Mañana…mañana…mañana traerá…
Mañana…mañana… ¡Ay, ese nombre,
Qué nombre tan fugaz!

Mañana…mañana…mañana llegará
Y ahora tenemos la oportunidad
De que mañana sea un presente de paz

(de mi libro "La nueva humanidad")